En mi mente siempre he creído que
cuando una persona es para ti no existirá nada que pueda evitarlo, en algún momento
del tiempo, de tu tiempo o de su tiempo aparecerá, no importa si es un lunes,
un martes o un afortunado sábado en aquella cantina oscura con olor a alcohol y
despecho, o si te rescata del aburrimiento durante la parada de aquel autobús, no
importa si es verano primavera o aparece a esos inicios de invierno cuando tu
cuerpo y tu rostro está enterrado entre montañas de prendas, tal vez solo aparezca
una tarde de verano y roces sus manos al cruzar la calle, o simplemente
resbales sobre el en cualquier punto del planeta, tal vez solo crucen miradas
en aquella encerrada oficina, o bailen juntos en el centro de aquella discoteca,
no importa las circunstancias, aparecerá.
También he mentido a todos los
que me conocen fingiendo ser paciente, me he comportado, he respirado sonreído y
mantenido esa sonrisa, pero la verdad es que cuando hay algo que anhelo fuertemente
no soy paciente, la paciencia poco me importa así como aquellas frases
pretenciosas de millones de personas tratando de enseñarme sobre ser paciente, se
fingirla mas no se sentirla, en un punto como ahora en donde te quiero rosando
mis manos al cruzar la calle o cruzando en tu mirada al amanecer para quitar tu
cobija y aferrarme a ti, lo siento no se ser paciente, en este momento donde
quiero sentarme y atragantarme de helado con alguien que masajee mi espalda pretenden
que sea paciente? Y más aún que entienda que en algún punto del planeta esta
ese alguien que me despertara con un beso en la frente o se enfadara porque me fumo
un cigarrillo en las noches de frio o de estrés o de ira o de frustración, que
me pedirá que baje de mi cama a mi gata o compartiremos ese espacio con ella y
con alguien más, lo siento no se ser paciente, quien fue el sabio que nos dijo
que simplemente debo esperar?, esperar a que el destino te cruce sobre un
camino que ni siquiera aún tengo claro, ese camino que cada mañana cambio para
mis tareas diarias porque siempre lo rutinario me ha aburrido, eso incluye las
calles transitables, las historias y todo lo que hay a mi alrededor … espera
esa fui yo que aún sigo pensando que si alguna persona es para mí no existirá nada
que pueda evitarlo.
Hace un par de noches compre un
vino para esperarte, y beberlo contigo, elegí vino porque no abra problemas si
lo bebemos mañana o en una década, no se dañara sino por el contrario se hará
mucho más especial, lo compre aun sin conocerte con el firme propósito que te reconoceré
al menos lo suficiente como para invitarte a beberlo conmigo, está ahí aguardándote
entre un cerro de ollas y bolsas, esperando pacientemente o fingiendo paciencia
como quien lo compro.
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