lunes, 10 de marzo de 2014

Todo sobre aquel, ese, él.

A mí me gusta el chocolate mientras a él le gusta el olor de la vainilla, A mí me gusta ahogarme con palabras complicadas, porque nunca se cómo expresar lo que siento, a él le gusta callar y solo regalarme un guiño en señal que me entiende, aunque estoy segura no lo hace, ni yo misma suelo hacerlo, a él le gusta la música romántica llena de letras con sentido, a mí me gusta cualquier ritmo que haga vibrar mi cuerpo, o cualquier caricia que me lleve a hacer lo mismo, sin embargo aquí, rondando segundo a segundo en mi mente está el.

A mí me gusta atragantarme con la comida para ver si así dejo de responder con tonterías a sus preguntas, a él le gusta comer despacio y reír de mis ruborizadas mejillas, a mí me gusta cantar en la ducha de manera desafinada pero espontanea, a él le gusta aguardar en silencio y escuchar el conjunto de notas, acordes que forman melodías que destruyo con un grito. Aun así lo espero cada noche porque solo pronunciar su nombre hincha mis labios en deseos de un beso.

A mí me gusta el color en la ropa, en mis palabras, en mis paisajes, a él le gusta los tonos básicos porque así es el, primario, y adictiva mente básico, a mí me gusta volar, correr, atravesarme desbocada mente sin precaución sobre diferentes destinos, mientras él prefiere caminar mirar a ambos lados antes de cruzar y ser precavido a la hora de continuar. Pero sigue cruzándose por este escrito sin saberlo sin entenderlo sin yo misma comprenderlo.

A mí me gusta besarle, sin respirar, sin preocuparme del tiempo, abalanzarme sobre sus labios hasta sentir como se acoplan perfectos con los míos, y estallar de emoción, a él le gusta hablar, sentarse mirar al cielo y conversar hasta que mi voz torne ronca y perdernos en nuestros aromas, a él le gusta besarme la frente mientras yo me muero por besarle la piel esperando llegar a su alma. Aun así él recoge sus cosas más preciadas y las guarda en sus bolsillos y valijas pequeñas, con la tranquilidad de siempre mientras lo veo sobre mi hombro desnudo sobre la cama.

A mí me gusta subirme sobre su pecho y sentir su aroma, a él gusta cerrar sus ojos y simplemente dejarse llevar, a mí me gusta el tequila, el whisky y sus besos, a él un café en las mañanas y poco de jugo de naranja para calmar su sed, a mí me gusta sentarme en la ventana y pensar bajo el humo del cigarrillo sosteniendo un libro sobre mis palmas. Y aquí está el saliendo en silencio por la puerta dejando sus llaves de entrada sobre la mesa



 A mí me gusta reír a diario, solo por sonreír sin necesidad de un chiste, sin explicación alguna, al le gusta las reuniones serias, saludar educado, cumplir con la burocracia, a mí me gusta estar a su lado, rosar con mi pecho su espalda y dormir en su regazo, Y el hoy está aquí, marchándose de mí. 

domingo, 9 de marzo de 2014

A mis anhelados Nietos.

Quien realmente me conoce sabe que jamás he pensado en tener hijos, pero nietos esos sí que los anhelo con locura, siempre me ha parecido que el papel de las abuelas siempre es muchos más sencillo que el papel de mamá, me limitaría a contarles historias en el balcón de mi casa alumbrada solo por las estrellas y esperando que la luz de la luna no marque demasiado las arrugas en mis ojos de años vividos, de vidas vistas, de juegos perdidos.

El que les contare siempre ha sido algo que ha rondado por mi mente, los imagino pidiéndome repetir la historia de cómo conocí a su abuelo, de cómo nos vimos, de cómo nos enamoramos,  y de verdad espero conocer a su abuelo bajo un manto de historia mágico y tener un amor de ensueño, aunque, en caso de no ser así lo inventare, al fin y al cabo para eso están los abuelos, para hacerlos creer nuevamente en historias, en julietas pero evitándonos todo el drama y la muerte … sobre todo la muerte, porque el drama siempre me ha gustado un poco.

Tal vez tenga un café suave a mi lado, tal vez, aunque lo más seguro es que sea una copa con algún licor fuerte, eso sí con un poco de hielo por favor, muy cargado no me gustan ni las discusiones, ni las peleas, ni el whiskey,  esa costumbre sé que no se me acabara con los años.

A diario reviso mi cuerpo y creo que ya tengo algunas cicatrices de historias que se les gustaran, un par de tatuajes  que les explicare aunque no sé si para ese tiempo tengan el mismo sentido, pero sobre todo les hablare de cómo todo tiempo pasado no fue mejor, que el ahora, que su presente siempre será superior, que eso alguien alguna vez me lo explico entre tragos sonrisas y lunas y que verdad tenia,  sé que mi tiempo ahora es perfecto y que el tiempo donde me siente en mi mecedora, (porque siempre las he amado y será mi primera adquisición) con ustedes en el suelo será doblemente perfecto.

Les contare de mi primer amor el cual de seguro no será su abuelo, pero no se preocupen su abuelo ya tendrá su puesto ganado y será mi amor eterno, les hablare de la primera vez que me rompieron el corazón, de la primera vez que me robaron un beso, de cómo alguien me hizo creer en que las estrellas fugaces cumplen deseos, que aún estoy esperando que ese alguien y yo estemos juntos para siempre, pero inténtenlo tal vez yo no lo hice bien, no soy muy buena siguiendo instrucciones, de seguro a ustedes les funcionara.

Les contare que estudiar y trabajar es muy importante, pero vivir es doblemente más importante, tal vez les hable de la primera vez que me regalaron una rosa y las torpes respuesta que le he dado a muchas preguntas que me han hecho  en la vida, les enseñare alegrar las penas con chocolates y atragantarnos de ellos hasta vomitar, del poder secreto que tiene un helado y de cómo salir de la realidad sentado en una esquina con un libro en sus manos.

Les enseñare a abrazar siempre y cuantas veces quieran hacerlo, Que tal vez si existen muchas vidas que yo he vivido varias al mismo tiempo, que en invierno también es bueno ir al norte o al sur o a donde sea pero es bueno ir, así como también a veces es bueno irse.

Que las ilusiones son frágiles y fácilmente rotas, pero son abundantes y que cuando sientan que alguna se acaba llegara otra que hará olvidar la anterior. Que la mejor forma de callar a alguien es un con un beso, que para pelear se necesitan dos, que nada duele más que ser olvidado, que es mejor reír a carcajadas y no avergonzarse por eso, que hasta en lo más oscuro siempre hay luz,  que muchas filas en la vida se ahorran con una sonrisa, que siempre lleven una sombrilla consigo pero, no hay nada más divertido que mojarse bajo la lluvia, aunque el resfrió tal vez no les parezca tan divertido, que cada acción tiene una consecuencia, y que a pesar de los problemas que tengan los días siempre tendrán 24 horas y la tierra siempre seguirá girando, que el amor viene en paquetes con muchos otros sentimientos ira, desconcierto, frustraciones, pero es una ganga poder tener uno, que la rutina mata la vida, y que la mejor forma de conquistar a alguien es generando alegría.

Sin duda los espero con ansias, y sé que para ese momento esta carta solo será un manual para todo lo que tendré para contarles.

Todo cambia

"Era Mágico romántico y soñado." 

Así lo describía, nadie lo conocía, no sabía si era flaco, si usaba gafas, si sus labios eran gruesos o sus ojos oscuros, para ella solo era mágico romántico y soñado. 

Estaba feliz, eso se notaba en su mirada, brillaba más, sonreía más, suspiraba después de quedarse unos segundos mirando al aire, realmente estaba ilusionada, creo que mientras nos contó las maravillas que le decía brinco una docena de veces. Su cuerpo se tornó hiperactivo sus manos no podían quedarse quietas, en dos ocasiones casi cae de su silla, sin duda era emoción lo que emanaba.


Era Mágico romántico y soñado, repetía una docena de veces hasta que la frase perdió sentido, los días pasaban su brillo se perdía, los brinconeos en la casa disminuían, las sonrisas era más contadas, la espontaneidad se dejó echar por un guion, uno repetitivo…  Era mágico romántico y soñado nos susurraba con un hilo delgado de voz, estaba en el suelo, sus brillantes ojos ahora estaban morados, los suspiros se convirtieron en falta de aire, su tan expresiva sonrisa ahora estaba total y completamente borrada, su piel era áspera y curtida, no podía entender nada, 

“Era mágico romántico y soñado… no se en que momento cambio” dijo con el  último susurro de su voz.