A mí me gusta el chocolate mientras a él le gusta el olor de
la vainilla, A mí me gusta ahogarme con palabras complicadas, porque nunca se cómo
expresar lo que siento, a él le gusta callar y solo regalarme un guiño en señal
que me entiende, aunque estoy segura no lo hace, ni yo misma suelo hacerlo, a él
le gusta la música romántica llena de letras con sentido, a mí me gusta cualquier
ritmo que haga vibrar mi cuerpo, o cualquier caricia que me lleve a hacer lo
mismo, sin embargo aquí, rondando segundo a segundo en mi mente está el.
A mí me gusta atragantarme con la comida para ver si así dejo
de responder con tonterías a sus preguntas, a él le gusta comer despacio y reír
de mis ruborizadas mejillas, a mí me gusta cantar en la ducha de manera
desafinada pero espontanea, a él le gusta aguardar en silencio y escuchar el
conjunto de notas, acordes que forman melodías que destruyo con un grito. Aun así
lo espero cada noche porque solo pronunciar su nombre hincha mis labios en
deseos de un beso.
A mí me gusta el color en la ropa, en mis palabras, en mis
paisajes, a él le gusta los tonos básicos porque así es el, primario, y adictiva mente básico, a mí me gusta volar, correr, atravesarme desbocada mente sin precaución sobre diferentes destinos, mientras él prefiere caminar mirar a
ambos lados antes de cruzar y ser precavido a la hora de continuar. Pero sigue cruzándose
por este escrito sin saberlo sin entenderlo sin yo misma comprenderlo.
A mí me gusta besarle, sin respirar, sin preocuparme del
tiempo, abalanzarme sobre sus labios hasta sentir como se acoplan perfectos con
los míos, y estallar de emoción, a él le gusta hablar, sentarse mirar al cielo
y conversar hasta que mi voz torne ronca y perdernos en nuestros aromas, a él
le gusta besarme la frente mientras yo me muero por besarle la piel esperando
llegar a su alma. Aun así él recoge sus cosas más preciadas y las guarda en sus
bolsillos y valijas pequeñas, con la tranquilidad de siempre mientras lo veo
sobre mi hombro desnudo sobre la cama.
A mí me gusta subirme sobre su pecho y sentir su aroma, a él
gusta cerrar sus ojos y simplemente dejarse llevar, a mí me gusta el tequila, el whisky y sus besos, a él un café en las mañanas y poco de jugo de naranja para
calmar su sed, a mí me gusta sentarme en la ventana y pensar bajo el humo del
cigarrillo sosteniendo un libro sobre mis palmas. Y aquí está el saliendo en
silencio por la puerta dejando sus llaves de entrada sobre la mesa
A mí me gusta reír a
diario, solo por sonreír sin necesidad de un chiste, sin explicación alguna, al
le gusta las reuniones serias, saludar educado, cumplir con la burocracia, a mí
me gusta estar a su lado, rosar con mi pecho su espalda y dormir en su regazo,
Y el hoy está aquí, marchándose de mí.